jueves, 30 de abril de 2009

¡FELICIDADES!


Hoy Nuestra Escuela Cumple 38 Años

lunes, 20 de abril de 2009

CONVIVIO




viernes, 10 de abril de 2009

ANIVERSARIO LUCTUOSO

Este viernes se cumple un nuevo aniversario del asesinato del líder campesino y militar Emiliano Zapata, quien se resaltó durante la Revolución mexicana a principios del siglo XX. Nacido en San Miguel Anenecuilco, estado Morelos, el 8 de agosto de 1879, la figura de este revolucionario se fue acrecentando con el tiempo en paralelo a la de su compañero y también revolucionario, Pancho Villa.
Zapata realizó sus primeros estudios con el profesor Emilio Vera, quién había sido un viejo soldado juarista, y al poco tiempo comenzó a trabajar como labrador y arriero.
Ya en 1906 asistió a una junta de campesinos en Cuautla, para discutir la forma de defender frente a los hacendados vecinos sus tierras del pueblo y en 1909 fue electo presidente de la junta de defensa de las tierras de Anenecuilco, donde empezaría a analizar los documentos que acreditaban los derechos de los pueblos a sus tierras y se convertiría en dirigente agrario de Morelos.
Con el estandarte de la defensa de la tierra para los más humildes, en 1910, luego de estallar la revuelta en el país azteca, Zapata se incorporó a las fuerzas del general Francisco Madero, aunque luego de que este movimiento triunfara no se cumplieron las promesas de terminar con el latifundio.
Los grandes hacendados lograron que los campesinos se desarmaran, pero el líder revolucionario reorganizó a su ejército y tomó las regiones de Yautepec, Cuautla y Cuernavaca, mientras repartían las tierras.
“Tierra y libertad” fue la consigna con la que su vida transcurrió al paso que sus tropas liquidaban el latifundismo, expropiaban los ingenios y una gran empresa papelera, además de fundar un banco agrícola y numerosas escuelas primarias.
El filósofo mexicano Fernando Buen Abad señaló en su artículo “Zapata”, que la historia del líder campesino “no es atomizable al calor de explicacionismos caudillistas, iluminismos mesiánicos o protagonismos estatuarios. Su historia es tan particular como colectiva”.
“No hay en su biografía, ni en su contexto elemento omisible. Ambos sudan el mismo drama, respiran el mismo fulgor mágico y generan las mismas interrogantes o certezas. Zapata es México y América, ambos son Zapata porque contienen el mismo drama interno del desgarramiento producido por despojar de su tierra a los hombres y despojarlos de su sacralidad, su identidad y su trascendentalidad”, escribió.
Para 1915, el movimiento encabezado por Zapata representaba un obstáculo para un nuevo gobierno federal que intentaba formarse, razón por lo cual el coronel Jesús Guajardo traicionó y asesinó al líder agrarista tras atraerlo a un encuentro secreto en la hacienda de Chinameca, en Morelos.
En México, la figura y las enseñanzas de Zapata resurgen siempre con fuerza, como el 1 de enero de 1995, cuando desde el suroeste de la nación vio la luz el Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), formado por campesinos alzados en armas para ser escuchados.
El Subcomandante Insurgente Marcos escribió en 2005 en una carta dirigida al fallecido líder campesino:
“Aquí estamos, mi general, aquí estamos porque estos gobiernos siguen sin memoria para los indígenas y porque los ricos hacendados con otros nombres, siguen despojando de sus tierras a los campesinos”.
Tanto en la política que atravesó América Latina en el siglo 20 y lo que va del 21, la figura y templanza de Emiliano Zapata se encuentra presente: la entrega para lograr justicia y tierra para los más pobres, se levanta de forma cada vez más reiterada en el continente.
Y como a todo líder revolucionaria que en algún momento se lo quiso desaparecer, Zapata resurgió desde la política y la cultura popular, como en este corrido mexicano que lo canta:
“Porque apenas fue principio/de lo que luego pasó/Porque hoy lo siguen como antes/los que ayer él levantó/Porque su lucha prosigue/Porque nunca terminó/Porque hoy cada campesino/lo calienta bajo el sol/Por eso vengo a cantarles/esta nueva novedad/y es que Zapata está vivo/y ésta es la pura verdad”.

jueves, 9 de abril de 2009

EN REUNION SINDICAL DAN A CONOCER AUMENTO


Ing. José Luis García Secretario General de nuestra Delegación y el Profr. Juan José Paredes del Comité Ejecutivo Seccional
Proporcionando información sobre el aumento salarial 2009 a miembros de la D-II-35

martes, 7 de abril de 2009

ESTAMOS CONTIGO ANTONIO

El personal Directivo, Docente, Administrativo y de Apoyo de Nuestra Institución Educativa, se unen a la profunda pena y al gran dolor de nuestro amigo.
Profr. Antonio González Hernández
Por la irreparable pérdida de su Sr. Padre.
Esperando que pronto encuentre la paz espiritual que le reconforte .

lunes, 23 de marzo de 2009

PROMOTOR DE LA SALUD


Promotor de la salud Gerardo Armando Arias González con 19 años de servicio, realizando su trabajo en la Secretaria de Salud con nuestros alumnos, detectando problemas alimenticios con el peso de los educandos, talla, estatura, visión y problemas de caries a fin de dar respuesta inmediata ante un caso extraordinario.

sábado, 14 de marzo de 2009

HOMENAJE A POSTERGRADO

Muchos creen que los reconocimientos laguneros para Enriqueta Ochoa fueron pocos, modestos y tardíos. Soy de los que creen que junto al tamaño espiritual de su obra, en efecto, lo que hicimos para reconocerla en vida y para celebrarla en muerte es poco, aunque si comparamos sus frutos con los de otros artistas locales de valía, la poeta es una de las más celebradas entre nosotros. Porque allí está el caso siempre postergado, por ejemplo, del pintor sampetrino Xavier Guerrero, quien sigue esperando la hora en la que un centro cultural importante de su tierra, o de La Laguna en general, lo reconozca. Yo supe de él gracias al maestro Alonso Licerio. Hace cinco años la UIA montó una exposición del Guerrero y el maestro Licerio me informó con detalle sobre la importancia del sampetrino. Desde entonces, lo que escribí en aquel momento me parece apenas un posible punto de partida para darle a Guerrero, al fin, lo que merece por el legado pictórico que nos dejó. Dije en aquella ocasión estas palabras que tal vez no publiqué y que todavía, creo, sirven:A numerosos artistas el público les paga con múltiples y frecuentes elogios; muchos se llevan, antes de su muerte, el reconocimiento colectivo a su quehacer. Desafortunadamente otros —pensemos por ejemplo en el caso legendario de Van Gogh— se van sin recibir el aplauso que merecen hasta que les llega de manera póstuma. Otros más, quizá la minoría, se van sin recibir nada o muy poco y ni siquiera tras su muerte viene lo deseable: el homenaje, la gratitud, el elogio. Tal es, me parece, el caso de Xavier Guerrero, artista notabilísimo, hombre de dimensión universal que nunca ha sido valorado, como bien merece, en la tierra donde nació, en la Comarca Lagunera que hoy le brinda, mediante una retrospectiva, el tributo mínimo que acaso nos servirá a todos para ponderar por vez primera la inusitada calidad de sus cuadros y el dominio de sus técnicas.Xavier Guerrero nació en San Pedro de las Colonias, Coahuila, en 1896. El arco de su vida se extendió hasta 1974, y en medio de esas dos fechas logró edificar una existencia consagrada al arte. Consumió a plenitud su vida de creador, y con esto queremos decir que el lagunero no vivió encerrado en su taller como guardián del artepurismo. Al contrario, el trabajo de Guerrero le dio resonancia a su apellido: fue un artista involucrado con su lugar y con su hora. El dolor, la lucha social, la solidaridad, el optimismo revolucionario y el humanismo visto desde el muro, desde el lienzo y desde el papel no le fueron ajenos. Su mano fue, pues, tan diestra con el pincel como generosa y combativa.Maestro de su oficio, Xavier Guerrero compartió sin regateo sus conocimientos a muchos otros creadores; el más famoso fue Diego Rivera, pintor que le adeuda al sampetrino las técnicas de la pintura al fresco. Porque Guerrero fue, digámoslo con énfasis, artista y artesano. Su dominio de materiales e instrumentos, de superficies y temperaturas, no riñó nunca con su telúrica inspiración creativa. Allí están sus cuadros para confirmar que la plástica no tuvo secretos para él, y que junto a la frialdad de la técnica convivió la calidez de poeta que escribió versos —que son trazos— dotados de enérgico vigor expresivo. La pericia de su mano fue tal que asombra no considerar al sampetrino ya, ahora mismo, el más grande pintor lagunero de todos los tiempos y, sin litigio, uno de los mejores de México.La Laguna le debía a Xavier Guerrero, por todo, un reconocimiento digno de su dimensión artística y humana. Aquí lo tenemos. Con esto resarcimos en algo el enorme silencio tendido sobre la figura del maestro. Además, la uia Torreón no podía conmemorar mejor su vigésimo aniversario: la obra de un lagunero universal está frente a nosotros y esa es, por sí sola, toda una celebración. Celebremos, pues (y ya va siendo hora de recelebrar).